Perdona si desaparezco
si entre el murmullo de mi silencio me pierdo.
Perdona si no ves mi rostro
no es justificación, pero prefiero no salir al balcón
si no hay sonrisa que mostrar.
Perdona si desaparezco
por un momento o quizás por un largo tiempo
pero mis alas están un poco desgastadas
y busco un refugio donde pueda remendarlas;
mas no me olvides
que no quiero perderte mientras me pierdo.
No me busques muy lejos
aunque no me mires, a tu lado estaré
y no apresures tu paso, si tu deseo no es ni será alcanzarme.