7.9.11

Ahí de nuevo.

Solía vérsele pasar, siempre por los mismos lugares que antes frecuentaba con alguien más. Mas no se piense que era algo premeditado, sino, algo así como cuando el asesino regresa a la escena del crimen.
-tenía algo de lógico, pues ella regresaba para recordar momentos muertos, sí, muertos; pues eran instantes desperdiciados, no por la falta de emociones, eso es irrefutable, pero sí por la falta de sinceridad de su verdadera pasión; siempre tan calculadora en cada uno de sus movimientos y de sus palabras que no dejaba escapar ni un solo sentimiento-
así pues era un día como tantos otros en los que paseaba por aquella calle concurrida pero solitaria- solitaria la calle, porque a ella le acompañaban sus recuerdos- cuando sentada ahí, empezando a amenizar dicho momento, comenzaron a mezclarse sus recuerdos con los de un sueño, con aquel sueño que tanto le acechaba desde pequeña. Por suerte y más que "por suerte" por mera costumbre, traía consigo un bolígrafo. - ¿que si escribió todo lo recordado? no lo sé, pregúntenselo a ella; ya que yo sólo supe que minutos después llegó el carruaje y fue la hora de verla partir, con sus ojos un poco llorosos, pero con la sonrisa en su rostro. Acudir a los "mismos lugares" con los que frecuentaba ir con él, de alguna manera le alentaba, quizás como tortura o como caricia para el alma, pero para ella era sostener un poquito más de tiempo esos bellos momentos, antes de que la bruma se los arrebatara por completo...