Solía vérsele pasar, siempre por los mismos lugares que antes frecuentaba con alguien más. Mas no se piense que era algo premeditado, sino, algo así como cuando el asesino regresa a la escena del crimen.
-tenía algo de lógico, pues ella regresaba para recordar momentos muertos, sí, muertos; pues eran instantes desperdiciados, no por la falta de emociones, eso es irrefutable, pero sí por la falta de sinceridad de su verdadera pasión; siempre tan calculadora en cada uno de sus movimientos y de sus palabras que no dejaba escapar ni un solo sentimiento-
-tenía algo de lógico, pues ella regresaba para recordar momentos muertos, sí, muertos; pues eran instantes desperdiciados, no por la falta de emociones, eso es irrefutable, pero sí por la falta de sinceridad de su verdadera pasión; siempre tan calculadora en cada uno de sus movimientos y de sus palabras que no dejaba escapar ni un solo sentimiento-
así pues era un día como tantos otros en los que paseaba por aquella calle concurrida pero solitaria- solitaria la calle, porque a ella le acompañaban sus recuerdos- cuando sentada ahí, empezando a amenizar dicho momento, comenzaron a mezclarse sus recuerdos con los de un sueño, con aquel sueño que tanto le acechaba desde pequeña. Por suerte y más que "por suerte" por mera costumbre, traía consigo un bolígrafo. - ¿que si escribió todo lo recordado? no lo sé, pregúntenselo a ella; ya que yo sólo supe que minutos después llegó el carruaje y fue la hora de verla partir, con sus ojos un poco llorosos, pero con la sonrisa en su rostro. Acudir a los "mismos lugares" con los que frecuentaba ir con él, de alguna manera le alentaba, quizás como tortura o como caricia para el alma, pero para ella era sostener un poquito más de tiempo esos bellos momentos, antes de que la bruma se los arrebatara por completo...