13.1.12

Tiempo

Mis ojos a tu dictador evaden
con la impresión ligera
de que al no observarlo
volando no pasarás.
Quisiera poder cercenar tus alas
en el placer de algún instante
y despedirte a prisa si llegas a dolerme.

Ojalá mover tus manos agujas pudiera 
así cabalgar sobre incertidumbres 
o evocar momentos muertos.
Ojalá el doble de hojas fueran
y no se secaran a tu paso. 

Absurdas añoranzas.
Aquí me tienes de costumbre
tan sólo perdiéndote.
Me largo
es tarde siempre
contigo nunca concuerdo
ni a ti me ajusto, ni me ajustas

Mientras tanto
me quedo en espera de la senectud
que me alcanza
aunque de ella me encuentre huyendo.