Absorbes poco a poco mi líquido óseo
con cada una de tus palabras.
Colocas mis ansiedades en tus venas
y las bebes cual vino consagrado.
Huyo pero no escapo,
corro pero no me alejo,
sigues adherido a mis entrañas
y no me desagrada
eres como un tatuaje,
de esos dolores que se disfrutan
No importa que yo sí desaparezca,
mientras me quede dispersa en tu esencia
tengo nula devoción a la intuición
ahora quiero realidades en nuestro sueño.