23.10.11

Agua y fuego.

Siempre avanzas con cautela. Te acercas a tus metas como dando un rodeo, para al final llegar siempre a alcanzarlas; pero, nunca dejas tu coraza, esa coraza donde guardas todos tus recuerdos, ahí donde también ocultas lo vulnerable que eres.
Tú que caminas de la mano con el Sol, mientras la Luna vela tus sueños en esta vida real, donde domina el inconsciente sobre el consciente.
Exaltas al más afortunado de los planetas, recibiendo de él la protección del destino, para conseguir salir adelante muy airosamente aunque seas un nativo frágil.
Amo ese fuerte instinto de conservarte tímido y al mismo tiempo lo detesto, por ser el mismo instinto que te impulsa a protegerte ante el mundo exterior, por lo tanto no dejarme acercar, brillas por dejarme siempre a unas cuantas pulgadas convertidas en años luz de poder abrir la puerta que me separa de tu alma.
A pesar de naturalmente crear un mundo romántico y esencialmente fantástico no desaparecen las actitudes de frialdad, pero nunca abandonas la espiritualidad, por eso confío que en el plano astral alguna vez nos hemos de reencontrar.
Sólo te pido un favor: dejemos la superstición y empecemos a actuar.