Perdiéndose entre apariciones que le rodean noche a noche, ahí se encuentra la dama vestida de perla, cuando la luna da su reflejo comienzan los ruidos abstractos y retraídos de un inframundo quizá lejano, quizá muy cercano, lo único seguro es que según sus ojos ese es su mundo.
Que algunas personas ya no están a tu lado, sí es verdad; es muy común que no te sepan valorar o viceversa o tal vez por azares del destino ya no son terrenales.
Que has tenido tropezones en los que tardaste mucho tiempo en levantarte, sí muchas veces; fue, es y será algo con lo que tienes que enfrentarte día a día a cada paso que des en la vida.
Siempre avanzas con cautela. Te acercas a tus metas como dando un rodeo, para al final llegar siempre a alcanzarlas; pero, nunca dejas tu coraza, esa coraza donde guardas todos tus recuerdos, ahí donde también ocultas lo vulnerable que eres.