Soy proclive a reinventar los conceptos existentes dentro de la sociedad que no me cuadran y para no variar tuve que auto-reinventarme el concepto de "Fidelidad". Desde que me di cuenta que mi nombre significaba "Aquella que es fiel" esa palabrita de fiel hizo ruido en la maraña que tengo como mente.
Fiel... ¿fiel a qué, fiel a quién, cómo se es fiel?
Me gusta adquirir nuevos conocimientos, y cómo hacerlo si sólo me mantengo con una persona durante mucho tiempo, para mí eso era estancamiento. Oh error, no me daba cuenta aún de que una misma persona puede mostrarme un mundo nuevo cada día, sólo es cuestión de pedirlo. Eso me lleva a que debo conocerme primero yo porque para poder pedir lo que quiero, necesito conocer/saber lo que realmente quiero y evitar así las confusiones (propias y ajenas). Y si creo que esa persona no podría darme lo que yo considero me hace bien, entonces no tengo por qué ocupar un espacio en su vida cuando podría estar completando a alguien más.
Me gusta la libertad, entonces ¿cómo mantenerme atada a una sola persona si lo que quiero es volar y andar con una persona ahora y luego con otra para sentir esa llamada libertad?. Qué lástima que mi concepto de libertad lo haya tenido tan limitado, tan austero, tan mediocre. La libertad la encuentras en tu interior, de nada me sirve estar con 2, 3, 4 ó 1 si con ninguno me siento libre de ser yo misma y tampoco logro sentir la libertad de mi prójimo.
Me gusta la soledad, tener tiempo para mí, conocerme a mi misma día con día, pero no podía estar sin alguien que me estuviera diciendo "te quiero" todo el tiempo o sin alguien que alague lo que hago o le de importancia a mi existencia. Ahora me doy cuenta de lo triste que era mi vida así, cuando tengo amor propio puedo amar a los demás y aunque suene como un reverendo y estúpido cliché de estúpido no tiene nada, pues al amarme pierdo el miedo a estar sola y por lo tanto cuando estoy con alguien más, es por el valor que representa su presencia, el gusto y el amor de estar ahí y no por el miedo a quedarme sola.
Creía que me amaba, pues pensaba en mí primero y luego en mi beneficio y después en qué era lo que quería y actuaba, así sin comunicar el porqué de mis acciones, sólo pensando en mí. Eso no era amor propio sino egoísmo. Sé que debo pensar en mi primero y actuar a mi beneficio siempre pero siempre y cuando mis actos no perturben emocional/anímica/físicamente a los que me rodean. He entendido que cuando mis acciones involucran a terceras personas, debo comunicarles lo que necesito hacer y alejarme de ser necesario para poder ser feliz ambos.
Por último, y no menos importante, mantener una relación sana es cuestión de complementarse, de congeniar las personalidades, el cuerpo, el alma, y después de varios intentos fallidos la vida me enseñó que si hacer eso entre dos personas es difícil, tratar de hacerlo con mas de dos es dañino para mi salud mental y sobre todo para mi alma.
No obstante, no estoy de acuerdo con aquellos que piden "fidelidad" manteniendote alejado de todo el mundo, y sobre todo del sexo opuesto. Eso para mí es ser posesivo, y se perdería la cualidad de libertad. Para mí la felicidad en una pareja es crear, es juntar esos dos mundos que tienen individualmente para crear uno nuevo y ¿Cómo carajo podrían complementarse si dejan de lado sus mundos individuales?
Por eso creo en la importancia de seguir con las amistades y seguir conociendo a más amigos pero sin hacernos tontos a nosotros mismos, pues sabemos perfectamente cuando nuestras intenciones o las intenciones de con quien elegimos salir no son meramente de amistad sino buscando algo más allá.
Así pues, para mí el concepto de fidelidad es: Libertad, Amor propio, Deshacerte del egoísmo, Libertad (sí, otra vez) y Salud.
No digo que sea tarea fácil ser "fiel" a través de esta manera, pero he descubierto que si dirijo la atención sin egoísmo hacia mi propia persona, si comienzo a ser fiel a mi misma y a mis ideales, lo demás por añadidura se me da.
Aquí y ahora soy fiel a esto que acabo de escribir, tal vez mañana mi perspectiva se ensanche y entonces al cambiar de parecer dejaré de lado este pensamiento para no serme infiel al actuar.