Alguna, no qué digo alguna, muchas veces he escuchado eso de "crecer duele". Al principio creí que eran esos rollos de la adolescencia, de querer hacer las cosas y no poder.
Luego creí que era solamente cuestión de tener que chingarse, aguantar tal y como son los caminos de la vida aunque no sean lo que esperabas, como bien dice la canción popular. Y en mis lapsus de rebeldía, pensaba que se hablaba del dolor de tener que nadar contra la corriente para poder ser como "realmente eres"...Hasta que sentí el verdadero dolor de crecer, una vez más y quizás no la última.
Heme aquí adolorida, con ardor por todo mi ser.
Quitándome la piel como vil serpiente. Desconociéndome y re-conociéndome.
Tirando la máscara, dejando de actuar.
Darme cuenta que la vida no es un escenario y que no soy el capitán de ningún pinchi barco. Que soy una tripulante más.
Darme cuenta que la vida no es un escenario y que no soy el capitán de ningún pinchi barco. Que soy una tripulante más.
Aceptar que me creía el centro del universo, y quejarme después de todo lo que me rodeaba. Cuento de nunca acabar.
Cargando sobre mi espalda un personaje ficticio, una máscara de hierro, un ser "ideal" cuando por dentro era una niñita asustada, llorando todo el tiempo, luchando contra mí misma.
Arrastrándome por terrenos desconocidos, desconociendo a mi propio ser. Buscando dónde encajar mis uñas para no caer a ese hoyo negro que sentía en el pecho... miedo, miedo, eso sentí, mucho miedo y dolor.
Cuando el miedo se fue, algo murió... Cuando algo muere, algo nace.
Todavía no reconozco a ese "algo" dudo de mi existencia, pero mis cicatrices me la confirman.
Quizás volver a tener miedo, y volvemos a empezar... Nocierto, espero que no sea así, ¡no joder!, ni que quitarse el zurrón fuera como quitarse los calcetines.
Todavía no reconozco a ese "algo" dudo de mi existencia, pero mis cicatrices me la confirman.
Al final, cagarme de risa por cualquier pendejada, como ni siquiera de niña chiquita me lo permitía, me confirma que no soy más que un mero reflejo del universo, I'm not god!
Lo único que sé hasta este minuto ocho del 24 de junio de 2013 (fecha inventada por los gregorianos) es que soy un ser sensible sin ganas/fuerzas de mover ni una ficha, sin ganas de controlar ya nada, sólo quiero vivir, cagar, reír, estar, sentir, amar, mamar, SER.
Quizás volver a tener miedo, y volvemos a empezar... Nocierto, espero que no sea así, ¡no joder!, ni que quitarse el zurrón fuera como quitarse los calcetines.
