20.7.12

De las flores malditas.

Llega siempre esta chispa, este momento... pero distinto a todos. Donde estas a punto de terminar la revolución sideral mente-alma-mente no dejan de palpitar. Llegan siempre estos estados donde lo banal se va en un respiro. Sientes que ha llegado la Lady Macbeth, en masculino para solventar tus deseos. Miguel Angel mismo, ni siquiera mandó a su hija.¡Vamos, envidienme austros! Pues ya comparto su mismo sueño. Deja de importar qué tan rojo es el corazón, y si azul fuera, no deja de ser "El ideal"... 

No serán jamás esas beldades de viñetas,
Productos averiados, nacidos de un siglo bribón,
Esos pies con borceguíes, esos dedos con castañuelas,
Los que logren satisfacer un corazón como el mío.

Le dejo a Gavarni, poeta de clorosis,
Su tropel gorjeante de beldades de hospital,
Porque no puedo hallar entre esas pálidas rosas
Una flor que se parezca a mi rojo ideal.

Lo que necesita este corazón profundo como un abismo,
Eres tú, Lady Macbeth, alma poderosa en el crimen,
Sueño de Esquilo abierto al clima de los austros;

¡Oh bien tú, Noche inmensa, hija de Miguel Ángel,
Que tuerces plácidamente en una pose extraña
Tus gracias concebidas para bocas de Titanes!