22.3.12
Al pasado así lo mato yo.
No te extraño
siguen ahí las melodías que juntos disfrutamos
es tu susurro acariciando mi oído.
Siento mi lengua aun enredada en la tuya
con el nudo de mis insulsas palabras
impregnadas en tu conversación de madrugada.
No, no has vuelto
en realidad nunca te fuiste
cada noche estas en mis sueños más etéreos
y en esa caja roja que guarda recuerdos inexorables
y besos no entregados.
Aunque ahora pises con tu gélida indiferencia
mi piel tatuada -por ti, por tus huellas-
no tengo frío
desde aquella noche que absorbí tu calor
poco a poco, evaporándote así en mis entrañas.
Sólo echo de menos tu cuerpo
pero ya no hay nada que hacer
estás en mí y sacarte no podré
mi carne es tu carne, tú has muerto
Extraño tu voz, tu lengua, tu calor,
pero a ti, a ti no te extraño.