
Direcciones tan oscuras y confusas, mientras tanto me mantengo prolija; sosteniendo esas manecillas con mi fuerza de voluntad con la firme idea de llegar...
llegar a por lo menos ver cuando el sol salga de noche para entrar al amanecer de la galaxia. A ese día cuando se pueda expresar a través del pensamiento en sincronía con el universo, cuando se generé la metamorfosis entre el miedo y el amor. Rompiendo las limitaciones y emanando así nuestra propia realidad sin embustes...