No es que leas su mirada, puedes cerrar los ojos y comprender aún más.
Con todo y distancia, saben estar presentes en cualquier lugar, en cualquier tiempo, en cualquier espacio. Les puedes sentir, ESCUCHAR.
No tratas de entender, no hay explicación, todo es sensación.
Dejarse fluir por la melodía, dejar de pensar... emprender en armonía el viaje .
Su diálogo es único, mas nunca uno solo.
Eternas, pues llevan el sonido incrustado, en eso que jamás se podrá observar, por más signos, escalas o números que le intenten imponer.
Tan simple como misterioso, así comenzó el universo, así comienzan las almas musicales. Dicen tanto y hablan tan poco...¿cómo no amarles?.
Con todo y distancia, saben estar presentes en cualquier lugar, en cualquier tiempo, en cualquier espacio. Les puedes sentir, ESCUCHAR.
No tratas de entender, no hay explicación, todo es sensación.
Dejarse fluir por la melodía, dejar de pensar... emprender en armonía el viaje .
Su diálogo es único, mas nunca uno solo.
Eternas, pues llevan el sonido incrustado, en eso que jamás se podrá observar, por más signos, escalas o números que le intenten imponer.
Tan simple como misterioso, así comenzó el universo, así comienzan las almas musicales. Dicen tanto y hablan tan poco...¿cómo no amarles?.