23.8.12

Sara

Sé que ninguna ha de tener la razón universal. Para eso tenemos cada cual la propia.
La vida nos inquieta. Arrebatadas, somos y nos da la vida.
Obstinadas. En busca de la pasión siempre, estando sobre ella.
Sabiendo todo éso, me atrevo a decir que vamos por el mismo camino.
Mas yo decido caminar a mi paso, a donde me "apunte la chancla", pues dejé de creer en instructivos.
Tú andas con marca-pasos sobre mandamientos a seguir. Es mi humilde y mortal impresión.
Mortales, al fin y al cabo, como todos.
Espero volver a encontrarnos en alguna pausa desesperada. De esas donde dejamos de pensar, para nomas vivir. Pasa, lo sé. Acá te espero.
Lo chévere de todo éso, será observar desde la trinchera lo que hubiera pasado conmigo. Te pasará lo mismo, casi lo puedo jurar, pero el jurar no me va.

P.D. En realidad no tengo ni puta idea de lo que somos, hacemos o pasará, ni siquiera en dónde estamos. Sólo sé que fue chingón haber compartido contigo la pipa y el gallo. La locura. El llanto. Risas. La vida misma.

10.8.12

Nosotros

He llegado a la conclusión, a mis no tan extensos pero no menos apreciados por ello, 22 años de esta vida de que los tan utilizados "Tú y yo" no deberían existir, al menos no para co-existir en sintonía con el amor, en sintonía con la propia vida, con la propia naturaleza del Ser... El "Tú" y el "Yo" fueron creados por la razón, el "Nosotros" por el alma*.

*No uso el término "corazón" para referirme a los sentimientos, al amor, como comúnmente lo hacen; puesto que se me haría injusto determinar que un sólo órgano sea el portador de tan gran virtud. En cambio, el alma es el mismo infinito.