Son tres y son ninguno
tan iguales y tan distintos
Uno tiene el alma sobre la piel
pero piensa de más o de menos
eso es lo de menos, no sabe pensar.
El otro sólo tiene carne y cerebro
no siente lo que traza.
El último, qué decir del último
aún es un chiquillo que cree en la palabrería
como obra de conquista.
Calientes de mente, fríos de manos
Tan iguales en su tinta, tan distintos en su tacto.
Cero y van tres, tal vez vengan más
ya voy conociendo que las letras los sumergen
muy dentro de su "yo".