Pensar que haz matado mi inspiración
y aún así tu recuerdo no puede salir.
No sé qué es lo que estoy sintiendo
no sé ni por qué estoy escribiendo.
Los únicos que responden a este suceso son mis ojos
pues de ellos emerge el sentimiento
al hablar de ti y de ésto.
Empiezo a creer que tal vez mi corazón ha muerto.