Duele darse cuenta que tú no eres MI felicidad
duele saber que nada ni nadie puede ser MI felicidad
Aceptar que MI felicidad depende únicamente de MÍ... pesa
y no dejará de pesarme hasta que comience a ser feliz.
Decidir ser feliz ahora, o después.
Pero el después sólo me genera ansiedad,
la ansiedad me produce sufrimiento, así jamás podré ser feliz.
Esto esta de pensarse, y sentirme, una y otra vez
hasta que pueda sonreír entera y en cada momento
solitaria y acompañada, así, sin más y sin menos... sonreír.
Cuando aceptemos la responsabilidad de nuestra felicidad,
entonces y sólo entonces podremos convertir el "dolor" en una sonrisa pura.