Tomando en cuenta que hoy es un día más y que además hoy salió el sol quizás no para todos
debería comenzar un colapso de emociones, una extraña sensación de melancolía mezclada con la alegría de un nuevo comienzo pero... me cuento dentro de ese "todos" y por lo tanto no fue así.
En esta sala fría rodeada de gente desconocida, esccuchando nuevas reglas y nuevas historias, no deja de caminar mi mente hacia mis planes, hacia el poco tiempo que me queda en mis días y hacia aquel sol que sigue negándose a salir para mí
En fin, he aquí una oruga más queriendo volar.
P.D. Encontrar pendejadas que escribí hace unos años y pensar: ¿Como en cuánto tiempo le llamaré pendejadas a lo que ahora pienso?
31.3.13
25.3.13
10.3.13
8.3.13
Precious
Su escape: la imaginación. El "amor" se lo representaban sus dos seres queridos: madre y padre a través de golpes, maltratos, y abusos sexuales. Su entretenimiento: la televisión, programas de bajo nivel educativo pero que inundaban su cabeza con imágenes felices y de amores que ella no conocía. Todo eso le alimentaba su imaginación de la cual no quería salir ni aún estando fuera de casa. No aprendía ni aprehendía nada en el ámbito social, puesto que no se daba el tiempo ni el ánimo para hacerlo. Por su complexión, apariencia en general, era muy proclive a ser víctima de burlas y ofensas también ahí afuera, en la escuela, su segundo ambiente social, en el cual, el rol masculino lo llevaban sus maestros y en lugar de querer adquirir más conocimientos, ella se enfocaba en el "amor".
La enorme falta de amor y el odio a su propia persona fue transmitido de madre a hija. Fue una conducta aprendida y al no haber más ejemplos de lo que era el amor propio, era como ella lo vivía. No quería ver su imagen en el espejo, siempre veía a otra persona, lo que quería ser. Físicamente, claro está, ya que lo único que tenía en su mente eran imágenes tras imágenes revuelta la realidad con su fantasía.
Dio el primer paso: Identificar. Se dio cuenta de que le gustaban las matemáticas, era lo único que le gustaba hacer en la vida real, después de ausentarse en su mente. Le mostraron el camino y seleccionó lo que le gustaba y lo que no, las matemáticas: sí, estar en su casa: no. Comenzando así su propia evolución consciente: "Dijeron que era medio camino entre su vida anterior y lo que ella quería ser."
Una vez que inició con un nuevo entorno, comenzaron más cambios. El lenguaje le dio nuevo alimento a su yo psicológico. Más herramientas, más conceptos con los cuales identificar sus sentidos, sus emociones, sus sentimientos. Conocer lo que era amor allá afuera y saber que lo que veía y le decían en su casa era no era la única realidad. Siguió en su progreso de autoconocimiento para llegar a la aceptación, y llegar a reconocerse y amarse a sí misma. Y cambiar, "cambiar" lo que no era. Ese personaje en el que estaba sometida por su entorno y por sus estrechas herramientas para poder seleccionar lo que le satisfacía y lo que no. Entre más iba encontrándose con su "yo" más motivaciones encontraba en el día a día. Reconoció al bebé que llevaba dentro y hasta ese bebé era una motivación más, y entonces siguió ensanchando su conocimiento puesto que ahora no sólo tenía que reconocer lo que ella quería para sí misma sino lo que quería para su bebé también y de acuerdo a sus experiencias, lo que no quería para él.
La enorme falta de amor y el odio a su propia persona fue transmitido de madre a hija. Fue una conducta aprendida y al no haber más ejemplos de lo que era el amor propio, era como ella lo vivía. No quería ver su imagen en el espejo, siempre veía a otra persona, lo que quería ser. Físicamente, claro está, ya que lo único que tenía en su mente eran imágenes tras imágenes revuelta la realidad con su fantasía.
Dio el primer paso: Identificar. Se dio cuenta de que le gustaban las matemáticas, era lo único que le gustaba hacer en la vida real, después de ausentarse en su mente. Le mostraron el camino y seleccionó lo que le gustaba y lo que no, las matemáticas: sí, estar en su casa: no. Comenzando así su propia evolución consciente: "Dijeron que era medio camino entre su vida anterior y lo que ella quería ser."
Una vez que inició con un nuevo entorno, comenzaron más cambios. El lenguaje le dio nuevo alimento a su yo psicológico. Más herramientas, más conceptos con los cuales identificar sus sentidos, sus emociones, sus sentimientos. Conocer lo que era amor allá afuera y saber que lo que veía y le decían en su casa era no era la única realidad. Siguió en su progreso de autoconocimiento para llegar a la aceptación, y llegar a reconocerse y amarse a sí misma. Y cambiar, "cambiar" lo que no era. Ese personaje en el que estaba sometida por su entorno y por sus estrechas herramientas para poder seleccionar lo que le satisfacía y lo que no. Entre más iba encontrándose con su "yo" más motivaciones encontraba en el día a día. Reconoció al bebé que llevaba dentro y hasta ese bebé era una motivación más, y entonces siguió ensanchando su conocimiento puesto que ahora no sólo tenía que reconocer lo que ella quería para sí misma sino lo que quería para su bebé también y de acuerdo a sus experiencias, lo que no quería para él.
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