25.5.12

Él

Con el canto del ruiseñor
se despertó la montaña
Hoy, las flores bailan mientras el aire
el aire acariciaba sus mejillas con palabras.
Cae un beso sobre la noche
vive un sueño en vigilia
donde lo prohibido se ha vuelto sano
Es él, él es único, el único culpable
de irrumpir en el ocaso
con el rocío de su esencia adorada.

20.5.12

Vacío medio.

Sinfonías delicadas
que atraviesan al sol que arde hoy
en este órgano incoloro e insípido
que se quedaba quieto
ante las tormentas que otros provocaban.
Hoy no fue así
hoy todo estremece, se mueve, baila
fue de eso que te hace saborear el sentir
el gusto entrando por los poros
y el tacto por la lengua
las letras, las letras son su voz
y a esas, les abrió la puerta el alma.

Así.

Aunque no te toque, te siento
aunque no te veo, estás
muy aquí, muy yo, yo a ti.
Tú la sonrisa en mi Luna
los sueños de mis nubes
pequeña brújula
que marcas el ritmo
del latido que pensé
había perdido en mi ultimo viaje.

18.5.12

Ungüento.

No existe algo que pueda designarse como general, ni universal. Hablamos de que somos individuos únicos y libres. Los mismos que estamos sometidos a leyes; leyes que serían obsoletas si tan sólo se inculcara el uso propio de la razón pura sin moralismos, sólo voluntad de cada ente.
Las leyes son un error de la humanidad, sociedad que opta por imposiciones para controlar a los seres dentro de una misma idea.
La barrera entre el actuar de acuerdo a la razón y el actuar por heteronomía, es el enfoque y la prioridad que le damos a lo externo y no al interior. Gastamos tiempo escuchando, viendo, tocando todo lo que nos rodea, mientras nos olvidamos de nosotros. Olvidamos cuál es nuestra verdadera felicidad, sin creencias ni deberes, únicamente felicidad propia. Felicidad propia es algo así como bien lo dice la frase " El respeto al derecho ajeno es la paz" Es decir, es felicidad i-n-d-i-v-i-d-u-a-l, mientras no requiera de algún agente externo, llámese material, sentimental o humano. Sino, centrando en el sentir propio, gozando de la naturaleza que está a nuestro alcance y, por el cual, actuaremos conforme nos dicte la razón para poder obtenerlo. Esto se convierte en algo razonable, cuando el obtenerlo, se percibe como algo factible y no dañino para nuestro bienestar, si fuera así, estaríamos forzando a la ambición más que a la razón.

No quedamos excluidos de los sentimientos, éstos son parte de nuestra naturaleza. Mas bien, la razón es impulsada por el sentido, por aquello que a nuestra perspectiva es lo que nos propicia un equilibrio con la faz donde habitamos.
Cuando se entrega alguna muestra de afecto, no se da para recibirlo de vuelta, esta entrega se hace puramente por el deseo de expresar una parte de nuestro ser hacia el exterior. Por lo tanto, no es dependiente de algo o alguien en especifico.

En fin, después del fallido intento de ungüento al espíritu analítico, lo único seguro es que todo -sin excepción alguna- es subjetivo. Lo único fehaciente es la razón, la cual, en la practica se tergiversa de acuerdo al ente que la lleve a cabo.

6.5.12

De los ayeres.


Prensarte
                con la boca
pensarte
              con las manos
acariciarte 
con 
               s i l e n c i o s.


Desgarrar los momentos inertes
arrancarte 
              uno 
                        a         
                              uno 
                                los pétalos.

Dejando trozos de ti
de tu  
          c
        u
            e 
          r
               p
                     o
inmerso en mis pupilas
colado en el beso trémulo 
que no fue dado
para no lamer la despedida.


Tu opio clavado en mi ser
se
  d  e  s 
              v a
                      n e
                               c e...
                                           así te siento, así te absorbo.
                                                                                      Así te olvido.

Sin titulo

Ésto es unirse
ésto es ser y besar al universo con los ojos
y abrazar a los sueños en vigilia
Ésto es saborear los luceros que se esconden de noche
y se escapan entre mis piernas.

Comer de la pureza del viento 
escuchar al pájaro inerte 
que yacía en el pecho.

Cuando la mano camina 
dejando huella 
sobre el manto oxidado 
de tanto olvido, ésto es lo que ocurre: una se queda sin título.


Lo he sentido

Yo sé que hay algo más en mí
que hay fragmentos sin explorar...
Lo he sentido:
Hay un sitio ahí
donde poblado nunca nadie lo ha hecho
hay un sitio ahí
de frescos amaneceres, noches latentes
campos fluorescentes toda la tarde
y nunca nadie esta por completo.