20.2.11

Apenas empiezas a aparecer y ya me pones a temblar, pero hacia los demás me fortaleces.
y al final siempre el dilema, ¿odiarte o adorarte?.
Se me acaban las palabras
porque al corazón jamás encontré
pero, el adiós no llega...
¿Acaso será que sienten mi fobia?
Mi mano exige hablar
mi mente no quiere callar
por que mi corazón seguro está
pero a mi boca antes has reprimido ya.